domingo, 16 de agosto de 2009

Partes de un Castillo Medieval




Barbacana: Es una obra de fortificación situada frente a las murallas y protegiendo una puerta de acceso. Podían contar con portales propios fortificados de paso obligatorio para acceder a la puerta principal.
Torre del homenaje. Es la torre principal del castillo, residencia de los responsables del mismo, normalmente la más alta y fuerte, y estaba situada en el lugar de más fácil defensa. Era el lugar más protegido y en caso necesario podía conventirse en el último núcleo de resistencia.
Foso: trinchera excavada frente a los muros de una fortificación. Su misión principal era impedir que las máquinas de asalto se aproximarann a los muros.
El rastrillo o peine suele ser una pesada reja, rematada abajo en puntas que formaba parte de las fortificaciones de la puerta, junto al puente levadizo y la barbacana.
Almenas, tenían como función proteger a los defensores, algunas tenían orifcios, como troneras (para las armas de fuego) o saeteras.
Adarve o camino de ronda, donde se parapetaban los defensores.

¿Dónde estaba el baño?
Para lavarse, utilizaban un recipiente con agua. Como baño usaban un retrete, un asiento de madera sobre una tubería de piedra que bajaba por la pared del castillo directamente hasta el foso. Los retretes tenían mal olor y seguramente eran muy fríos, ya que por lo general la tubería salía directamente al aire libre.

¿Cómo se cocinaba?
No había aparatos de cocina como hoy, la mayor parte de los alimentos se cocinaban directamente sobre el fuego.
El cocinero cocinaba la carne en un espetón, que podía girarse con un asa para que la comida se cocinara bien. Otros alimentos se hervían en una gran cacerola de hierro sobre las llamas, en las cocinas existían un horno especial para hacer pan.

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